por Agustín Seijas (Director del Estudio TICA)
fotos de Patricio Pérez
para la Revista PRESENTE

La diputada Victoria Donda tiene una vida de militancia con compañeros de vida y de bancada. Su compromiso con los más necesitados arrancó mucho antes de recibirse de abogada y llegar al Congreso, siendo adolescente misionó y formó parte de diversos grupos de acción social con la intención de mejorarle la vida a quien se encontrara en condiciones adversas.

Victoria Donda llega al bunker del movimiento Libres del Sur, en el primer piso de uno de esos edificios característicos de la Avenida Rivadavia. Ella tiene su despacho en el Anexo del Congreso, a doscientos metros, pero prefiere atender a la prensa aquí, le gusta el estilo que le impregnan al espacio las escaleras de mármol, los pisos de pinotea, los techos altísimos y un ascensor jaula que casi no se usan. Parece un reducto de los años setenta. Hay una salamandra, unos muebles rejuntados (como si los hubiesen traído de una casa quinta que se acaba de reventar) y tres vasos, uno de cada pueblo. Se respira una austeridad total, acompañada de cierto clima de casa abierta al forastero, de bienvenida honesta pero sin mucha parafernalia. Cualquiera que esté tres minutos sentado en el living, se sentirá con la autoridad suficiente como para ir motu proprio a poner una pava sobre el fuego y prepararse unos mates, porque comprenderá rápidamente que si el mate no se lo prepara uno, acá no se lo va a preparar nadie. Pero no está mal, al contrario, uno se relaja y cree estar en el local de un Centro de Estudiantes, esperando quizás a una compañera.

La compañera Donda llega con una sonrisa de una blancura extrema que contrasta divinamente con su tez morena. Con prisa en la sangre, como si hubiese salido de una clase y estuviese a punto de ir a cursar otra materia. Los malinterpretados dirán que es un poco pizpireta, pero los entendidos comprenderán que es simpática, campechana y cordial. Mientas terminamos de poner las luces, se ausenta unos minutos y luego vuelve a aparecer, pero ahora con los labios pintados y lista para cautivar a la lente. Es 100% Donda. Igual que se la ve por la tele.

Cuando llegaste saludaste a algunos miembros de tu equipo y nos dijiste que eran “compañeros”. ¿Qué significado tiene para vos esa palabra?

Compañeros son aquellos que te acompañan en algunas ideas, no necesariamente en todas, pero si en algunas. En la vida tuve muchos compañeros, mi hermana Carla, por ejemplo, es una gran compañera. Después, tengo otros compañeros que fui conociendo en distintos ámbitos de mi vida. Humberto Tumini (Presidente del movimiento Libres del Sur) es uno de ellos, al igual que otros con los cuales comparto un proyecto político. A lo largo de mi militancia fui conociendo personas con quienes no comparto algunas cosas, pero igual los considero compañeros: Hermes Binner, Margarita Stolbizer, Claudio lozano, entre otros.

 

Quería tener en claro su visión sobre lo que significa ser “compañero”, una palabra cargada de significado para los militantes.  Victoria Donda tiene una historia pesada, algo que la convertía en una bandera para la causa de los Derechos Humanos y la reivindicación de la Juventud Maravillosa del Partido Justicialista. Nació en la Escuela de Mecánica de la Armada, entre julio y septiembre de 1977, mientras su madre se encontraba secuestrada por las Fuerzas Armadas durante el Proceso de Reorganización Militar. Su madre fue asistida por un obstetra. Cuenta la leyenda que ella fue quien le puso el nombre Victoria y le perforó un lóbulo de la oreja pasándole una cinta azul, con la remota esperanza de que alguien pudiera reconocerla. Pero no fue así. Su padre, José María Laureano Donda, también fue secuestrado y desaparecido. El matrimonio tenía otra hija, un año mayor que Vicky, que fue entregada a la abuela materna, pero luego quedó bajo la tutela de los abuelos paternos. Vicky fue apropiada por el exprefecto Juan Antonio Azic en el centro clandestino, quien la crio junto a su esposa. Siendo adolescente, Vicky comenzó a colaborar en ollas populares y trabajó en el Comedor Comunitario Azucena Villafor y desde 1998, comenzó a militar en la Agrupación Estudiantil Venceremos, parte de la Corriente Patria Libre, mientras cursaba Abogacía en la UBA. Antes de conocer su verdadera historia, estaba vinculada a movimientos de derechos humanos y el Movimiento Libres del Sur. Pero fue en 2003, año en el que se estableció su verdadera identidad, convirtiéndose en la nieta N°78 encontrada por las Abuelas de Plaza de Mayo, cuando su carrera política se disparó hasta que, tres años más tarde, fue electa concejal suplente en Avellaneda. Y finalmente, en 2007, elegida diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, por el Frente para la Victoria, contando con el apoyo de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Al año de asumir como la diputada más joven de la historia, abandonó el bloque oficialista y se incorporó al Frente Amplio Progresista de Hermes Binner, afirmando que Néstor Kirchner representaba a la “vieja política”. Sus excompañeros la insultaron en colores.

 

A nivel personal ¿pensaste que tu historia de vida te brindaba una suerte de ventaja política al momento de hacer política?

Mirá, yo militaba desde antes de descubrir mi historia. Desde 1998 estoy en el mismo espacio político.

De hecho, en el ámbito interno de mí persona, fue muy difícil, porque aquel fue un momento de mucha crisis. Al principio pensé que iba a tener que dejar de militar. Era una gran contradicción. Pensaba: “Quiero a una persona, mi apropiador, que es totalmente lo opuesto a lo que yo pienso en política.” Toda esa contradicción, que ahora la acepto y la vivo, para mí fue difícil poder resolverla en mi cabeza. Para eso fue clave mucha gente que tengo al lado.

¿Estudiaste Derecho porque querías ser abogada o porque esa formación te servía para dedicarte a la política?

En realidad, yo quería estudiar Sociología, pero Juan, quien me crio, me dijo “no vas a estudiar Sociología en la UBA que es una cueva de comunistas, te pago la UCA.” Yo estaba cansada de las monjas, fui durante catorce años a una escuela parroquial. Entonces, negocié con él ir a la UBA a estudiar Derecho. Claro que pensaba que me era funcional para dedicarme a la política. Creo que el conocimiento de las leyes y su aplicación pueden ayudar a construir una sociedad mejor.

¿Por qué cuando hablás de tu padre siempre decís “la persona que me crio”?

Porque él no es mi padre. Juan Azic es quien me apropio y me crio. Aunque yo lo ame y lo vaya a visitar, incluso sabiendo que jamás lo dejare solo, públicamente tengo una responsabilidad y no debo mentirle a la gente sobre quién soy y sobre mi vida. Por supuesto, cuando y yo estoy con él, le digo como siempre le dije. Fue una persona que me crio muy bien.

¿Quién te acercó a la acción social?

En principio mi mamá de crianza, Esther Abrego, una mujer muy humilde que siempre me hablaba de lo importante que era ser solidario y colaborar; y después, la iglesia. Cuando iba al colegio misionaba. A los catorce años empecé a ir a un grupo juvenil para tomar la Confirmación y visitábamos un orfanato y un asilo de ancianos en Bernal. Así comencé a acercarme a la gente que tenía otras necesidades, a salir de la burbuja en la que estaba criada.

¿En tu familia de crianza eran católicos practicantes?

Sí, pero yo deje de ser practicante poco antes de empezar a militar. Ahora me defino como cristiana, o sea, creyente.

En la religión católica suele distinguirse el rol de discípulo y de misionero, ¿Qué significa la acción social para vos, esto de ser misionero?

Ser misionero tiene que ver con entregar una parte tuya para crecer. Darte cuenta que no podés ser feliz si hay otro que está mal. Creo que eso es la acción social. ¿Cuán bien podés estar si pasás por una esquina y hay una persona durmiendo en la calle que te pide una moneda y vos das vuelta la cara? Quizás, a veces, no le podés dar esa moneda, pero dar vuelta la cara y pensar que no viste nada, que esa persona no existe, significa que no estás bien del corazón.

Es una definición lindísima la que acabás de darnos. Lo increíble es que si se las hago leer a los votantes y les pregunto quién la dijo, sospecho que ninguno creerá que la dijo un político.

(se ríe) Estoy de acuerdo, yo tampoco creo mucho en los políticos, por eso estoy convencida de que necesitamos que cada vez más gente común debe meterse en política. Yo soy una mina común, con un nacimiento un poco raro, eso sí, pero lavo los platos, voy al supermercado y hago lo que hace todo el mundo. Me gusta hacer cosas para que la gente viva un poco mejor. Parece un “lugar común” lo que digo, tal vez la manera de expresarlo lo sea, no puedo evitarlo, desde que nació mi hija Trilce caigo en todos los lugares comunes. Es que quiero que ella crezca en un mundo diferente al que crecí yo. Siento que puedo hacer cualquier cosa desde que soy madre. Es muy loco esto de crear un ser humano dentro tuyo.

¿Por qué la llamaste Trilce?

Ese nombre lo decidimos con mi marido, Pablo Marchetti. Trilce no significa nada, es un invento del poeta peruano César Vallejo, el nombre de un libro de poemas que publico en 1922. El libro es un moño, muy difícil de entender, tiene palabras inventadas. Él fue descomponiendo el idioma. Nadie sabe que significa Trilce. Algunos dicen que es la mezcla de las palabras “triste” y “dulce”, que dan lugar a un ser que vence la tristeza. Ese significado me encantó para mi hija. Pero lo que más me gusto fue que ella pudiera llenar de significado su propio nombre.

¿Cómo surge la idea para presentar un proyecto de ley?

Primero comenzás a participar en diversas comisiones y te vas especializando en algunos temas, si es que ya no estabas en conocimiento de ellos. Por otro lado, te van llegando propuestas a través de las redes sociales, un canal que empezamos a usar muchísimo. Por ejemplo, cuando presentamos nuestro proyecto número cien, lanzamos una propuesta por twitter en la que le pedíamos a la gente que nos mande ideas para el proyecto 101. De todos los temas que recibimos, el que más interesaba era sobre la regulación de alquileres, así que nos sentamos a estudiarlo, investigarlo y luego redactamos un borrador. También recibimos muchos sobre el tema de seguridad.

¿Cuál fue el proyecto que presentaron al que le pusiste más garra?

El del Mecanismo Nacional contra la Tortura, Tratos Crueles y Degradantes a Personas Privadas de la Libertad. Es un organismo del Estado que debe controlar que en las cárceles, las comisarias, los geriátricos, los institutos psiquiátricos y en las instituciones de menores no se lleven adelante tratos crueles. El proyecto ya es Ley pero todavía no está en práctica porque falta que se designe a los miembros del Directorio. Son cargos públicos que debe designarlos el Congreso, no los designa porque no tienen demasiado interés en que se controle lo que está pasando en esos lugares. Para ello debe conformarse una mayoría especial y no se conformó aún. Otro proyecto que también es Ley y le puse mucha garra es el Plan Nacional de Prevención y Tratamiento de las Adicciones. Pero cuando pasó por el Senado le sacaron el presupuesto, por ende, tampoco se aplica.

¿Cuál es el político que más admirás de la historia universal?

A Nelson Mandela. Un tipo con valentía para enfrentar el poder con honestidad, coherencia, compromiso y capacidad de comprender qué era lo máximo que se podía obtener en el contexto en el que debía trabajar. Eso es algo que tiene que tener un político. Vos podés querer la revolución en Jupiter pero no la vas a lograr, entonces, debés intentar cambiar la realidad que te es posible cambiar. Mandela supo qué era lo máximo que podía obtener y llevó adelante la Comisión de la verdad y de la Reconciliación de Sudáfrica.

Pero Mandela no actuaba con rencor, quizás allí se diferencia su grandeza. Tal vez vos, por tu propia historia, podrías haber tomado una actitud revanchista y no fue así.

Mirá, es mucho más fácil hacerse el que uno está absolutamente en contra de todos y ponerse en revanchista, porque en ese caso no tenés que sentarte con el que piensa distinto a vos. Dejar el rencor de lado es mucho más difícil y valioso. Mandela lo hizo.

Volver al blog